Todo silencio tiene un porque...

Todos se habrán dado cuenta que hace un tiempo no publico en mi blog.
Una pausa aquí, otra alla, no significa que las historias no sigan fluyendo y marcando la vida de uno, mi vida y porque no la tuya. Es solo que hay momentos en la historia de uno que son más difíciles que otros momentos, este año puedo decir que fue mas duro que anteriores.  Pero este año reafirma más y más mi concepto que cada vida esta compuesta por historias, somos el resultado de infinidad de historias que se cruzan con la nuestra y la van formando de a poco, de a momentos. No quiere decir que este año no haya logrado sonreír o contagiar una sonrisa, dar un beso o recibirlo. Mucho menos implica que las huellas dejadas se borren, es simplemente un momento en donde uno se toma el tiempo para mirar hacia atrás y observarlas para tratar de recordar de donde viene uno y adivinar hacia a donde lo llevan estas huellas. Para al final comprender toda la responsabilidad que implica querer dejar huellas en el camino. Y todas las consecuencias de haber tomado los caminos y decisiones vividas. Si me hubiera bajado de aquél ómnibus? O si hubiera ido en esa u otra dirección; uno se pregunta muchas preguntas sin respuesta.
Si bien toda mi vida y en especial estos últimos cinco años he compartido historias de amor y desamores, de alegrías y tristezas, de amistad y odio, de guerra, violencia y de paz, de vida y de muerte;  la mayoría no me dejaba marcas mas allá de mis pensamientos y memoria o de mis retinas. Por que no contarlas para que se conviertan en huellas que no se borren con el paso del tiempo? Solo que algunas veces las historias que se nos cruzan son tan trágicas o terroríficas que no hay palabras para escribirlas o describirlas. El evitar más atrocidades si se pudiera, con solo escribirlas, parece cada vez más utópico.  Otras veces son historias muy personales que están en algunas burbujas de amor, perdidas entre el corazón y los sueños, pero en un momento de la vida, la pinché realidad las rompe, dejando solo una cicatriz en el corazón que ninguna ablación puede curar. Y ahí es cuando uno también se da cuenta que en si mismo es la cicatriz de algún corazón al cual no pudo corresponder, por estar cegado por burbujas. Y que la tierra neutral que uno soñaba esta en un continente no descubierto aún.
Pero hay historias que se acaban, y de esas he sido testigo de muchísimas, mas de las que uno quisiera, pero solo pocas duelen tanto como aquellas, como bien dijo mi hermano,  las que continúan a través de las historias de los que siguen, entre las que me encuentro yo y todos los que mas quiero.
Toda historia tiene un porque, el silencio también, porque no?

Hasta el año que viene.
La historia continuara…

Cariños para todos, Emiliano

Comentarios

  1. Una cicatriz en la memoria, es también una huella. Si la cicatriz deja una enseñanza, entonces deja de llamarse cicatriz para llamarse verdad.

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  2. Emiliano; te había escrito algo, pero se borró. Será que no debías leerlo.
    Te mando un abrazo desde Córdoba, a donde quiera que te encuentres.
    Malvina Quero

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